“Los médicos que vienen a declarar están presionados”
Es la séptima vez que el neurocirujano amplía su indagatoria. Jana y Gianinna Maradona se retiraron de la sala.
Leopoldo Luque declaró por séptima vez en el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona. Lo hizo en medio de un clima de tensión en los Tribunales de San Isidro, que incluyó la salida de Jana y Gianinna Maradona de la sala.
La declaración de Leopoldo Luque
Eufórico, Luque comenzó a declarar minutos antes de las 11 con una contundente frase: “Fui la persona que más contacto tuvo con el paciente y el que más lo quería ayudar. Es fácil estar contra mí. Sé que el único que me habría defendido sería Diego”.
Tras esto, el neurocirujano habló sobre el momento en el que Maradona recibió el alta de la clínica de Olivos, a principios del 2020, y aseguró que por entonces el exfutbolista “estaba lúcido”. “Era el mismo Maradona que plantó a Putín y el Papa, con la impronta que todos respetábamos. Él, en ese momento, se quería ir a su casa. Tuve muchas charlas previas a la internación cuando estábamos solos y yo intentaba ayudarlo”, sostuvo.
En ese sentido, se refirió a un polémico episodio que habría ocurrido cuando Maradona se encontraba instalado en La Plata durante la pandemia. Según Luque, en ese entonces, “un ayudante, que lo buscaba la policía, le pasaba marihuana”, droga que habría combinado “con una medicación difícil de controlar”: “Le pregunté mil veces si por favor iba a un lugar para que lo ayudaran y él no quería”, insistió el médico en su defensa.
Luque le pidió perdón a Jana Maradona por el polémico audio
En otra parte de su declaración, Luque se disculpó con una de las hijas de Maradona tras la difusión de un chat donde la llamaba “retrasada mental”: “Perdón a Jana por lo que le dije, en absoluto pienso que tenga algún problema mental. Mi problema es que me tengo que defender de todo”, manifestó el imputado.
En ese sentido, aclaró ciertas cuestiones respecto a su profesión: “Quedó claro que un neurocirujano tiene una especialidad muy cerrada. Nos ocupamos de cosas muy puntuales, no tenemos un manejo general del paciente”.
Y manifestó: “Había que bancarlo a Diego, eh. Me toca defenderme de todo: de la parte cardiológica, pericial, porque me acusan de todo. Y lo voy a hacer, no me voy a quedar callado. Lamentablemente, tengo que justificar el accionar de otros médicos”.
Leopoldo Luque dijo que los médicos “están presionados” y cuestionó a los forenses
A continuación, sentado frente al estrado de los tres jueces, Luque realizó una polémica denuncia respecto a la miocardiopatía dilatada de Diego Armando Maradona que figura en las historias clínicas.
“Los médicos que llegan acá a declarar están presionados por las partes y tienen temor. Yo me doy cuenta cuando un médico tiene temor. Si uno conoce un cardiólogo y le muestra los últimos estudios de Diego en un consultorio, va a decir que es normal. Acá están presionados”, aseguró el imputado.
Siguiendo con su postura, negó la existencia de un edema en el cuerpo de Maradona y expuso que, si eso no se comprueba, no hay hipótesis válida para el juicio.
“Tiene que haber edema para que tenga sentido la acusación, para decir que lo descuidamos, para que digan que lo vieron el 18 hinchado y por eso llegó al 25 de noviembre así. Tiene que haber edema, por eso intentan sostenerla. Es importantísimo. Si no hay edema no hay paciente que se dejó solo, que se abandonó, que se descuidó”, declaró.
Tras esto, mostró una frase del forense Carlos Cassinelli, director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense, quien determinó la data del fallecimiento y revisó el cuerpo del exfutbolista, donde aseguraba que “no tiene edema en los miembros inferiores”.
Acto seguido, Luque también criticó con dureza a otro forense, Federico Corasaniti, quien participó en la autopsia y aseguró que Diego Maradona sufrió una “miocardiopatía dilatada” y “signos de edema generalizado”. “Eso es una autovaloración pericial”, consideró el neurocirujano y enumeró que “las cavidades no se midieron” y “no existe un ecocardiograma que diga que hay una miocardiopatía dilatada”.
Luque declaró durante una hora ante el Tribunal Oral en Criminal N° 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Ortolani, Alberto Gaig y Pablo Rolón. Este jueves también deberán prestar declaración Pablo Rubino, el neurocirujano que realizó la última intervención quirúrgica a Maradona y de dos médicos que lo atendieron: el cardiólogo Sebastián Nani y el jefe de Terapia Intensiva de la Clínica Olivos, Fernando Villarejo.















