Una versión indica que una parte del Gobierno prefiere bajar el tono a la situación.
Una semana después de que el patrullero militar británico HMS Medway zarpara de las Malvinas y navegara dentro de aguas jurisdiccionales argentinas hacia el puerto chileno de Punta Arenas, la Cancillería seguía preparando algún tipo de repudio o declaración.
Pero todo el Gobierno, los ministros del área y las tribus libertarias digitales se mantenían en silencio en comparación con el entusiasmo malvinero de otros momentos.
Para algunas fuentes consultadas podría salir un texto este viernes o en las próximas horas, pero las versiones cruzadas y encontradas dentro del oficialismo y entre el Gobierno y los británicos seguían en susurro como queriendo “bajar la espuma”, en un contexto de creciente cambio de la geopolítica en el Atlántico Sur:
Javier Milei y su canciller Pablo Quirno preparan el ansiado viaje del Presidente al Reino Unido para la Semana Argentina, posiblemente en Londres, para promover inversiones y comercio a más tardar a fines de octubre.
Las Islas además presentan un giro fuerte y acelerado con el anuncio de que la empresa israelí, Navitas, y la británica Rockhopper, van empezar a extraer petróleo en aguas de Malvinas, en disputa, y que Argentina reclama. Tanto cambiará la cuestión ese hecho histórico que hasta Israel levantará un consulado honorario en Ushuaia pronto, según anunció el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, que pronto terminará su misión.
El HMS Medway es uno más de los buques de guerra del Reino Unido encargado principalmente de patrullar las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur desde la victoria británica en la guerra de 1982, con una misión, de mínima, que es la disuasión, entre otras. Pertenece a la Marina Real Británica y relevó de esa misma función HMS Forth, en enero pasado.
No es la primera vez que hay polémica con un barco en el conflicto de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur que enfrenta a la Argentina y al Reino Unido. Hubo cantidad de incidentes y protestas, y también un acuerdo firmado por los países del Mercosur que rechazan la bandera isleña en sus puertos -hubo otros acuerdos más estrictos pero que en la práctica nunca se cumplieron porque todos los países ejercen sus derechos soberanos en sus relaciones con el Reino Unido.
















