El conflicto encarece el GNL y complica el plan del Estado para importar gas por barco.
La escalada de la guerra en Medio Oriente comenzó a impactar en el mercado energético global y generó un fuerte aumento en el precio del GNL (gas natural licuado). En la última semana, la cotización internacional del combustible subió más de 45%, lo que complica el plan del Gobierno nacional para importar gas por barco durante el invierno.
El aumento de precios coincide con una decisión oficial de modificar el esquema de compra de gas licuado. Por primera vez desde 2008, el Gobierno busca correrse del negocio de la importación de GNL y transferir esa tarea al sector privado.
Hace un mes, la Secretaría de Energía habilitó a la empresa estatal Enarsa a lanzar una licitación nacional e internacional. El objetivo es que un operador privado se encargue de la importación, regasificación y comercialización del combustible hasta el año 2027.
Según explicaron desde el área energética, la medida apunta a garantizar el abastecimiento en los meses de mayor demanda. También busca promover competencia en el mercado y que el Estado deje de actuar como operador directo del sistema.
Pese al aumento de los precios internacionales, el cronograma oficial del proceso continúa en marcha. El 4 de marzo Enarsa publicó los pliegos de la licitación, mientras que la apertura de sobres está prevista para el 6 de abril.
El nuevo escenario internacional agrega presión a la estrategia energética del Gobierno. Aunque el alza del petróleo podría favorecer las exportaciones argentinas, también incrementa el costo de importar combustibles y puede impactar en los precios internos.

















