Luego de que la cuidadora recuperara la libertad, la periodista rompió el silencio y dejó en claro que busca justicia por lo ocurrido con su mamá. Enterate qué dijo, en la nota.
La periodista Marcela Coronel atraviesa horas difíciles tras denunciar públicamente presuntos maltratos contra su mamá, Berta, de 100 años. La mujer que estaba a cargo de cuidarla fue detenida luego de que la familia descubriera imágenes comprometedoras, pero recuperó la libertad y la periodista manifestó su indignación.
El caso salió a la luz cuando una de las hermanas de Marcela revisó las cámaras de seguridad instaladas en la vivienda y encontró registros que encendieron las alarmas. En los videos, según se difundió, se escucharía a la cuidadora, identificada como Norma Noemí Sandín, insultar y amenazar a la adulta mayor, quien padece demencia senil agravada por su edad y necesita asistencia permanente.
Tras descubrir las grabaciones, Berta fue trasladada al Hospital Italiano, donde le realizaron varios estudios médicos. Los resultados no evidenciaron lesiones físicas y, tras permanecer detenida durante 48 horas, la cuidadora recuperó la libertad. Sin embargo, la causa sigue abierta y la mujer continúa imputada. Además, tiene prohibido acercarse a menos de 500 metros de la vivienda o ejercer cualquier tipo de hostigamiento contra la familia.
En diálogo con “Desayuno americano” (América TV), el ciclo conducido por Pamela David, Marcela Coronel se refirió al avance de la investigación y confirmó que el expediente sigue abierto. Además, dejó en claro que no tiene intención de hablar con la mujer denunciada: “No tengo nada que hablar con ella. Yo creo que los hechos hablan por sí solos”. También dejó en claro cuál es su principal deseo frente al avance de la investigación: “Yo quiero que esté presa”.
La comunicadora también hizo hincapié en la vulnerabilidad de su mamá y en la responsabilidad de quien estaba a cargo de asistirla. “Ella sabía que estaba al cuidado de una persona totalmente vulnerable, que no se podía defender”, afirmó. Por ese motivo, remarcó que Berta no puede reconstruir con precisión lo ocurrido ni defenderse por sus propios medios.
Mientras espera que la Justicia determine las responsabilidades correspondientes, Marcela busca que el caso no quede impune. La periodista explicó que, antes de descubrir las grabaciones, había notado algunas actitudes de la empleada que le generaban malestar, aunque nunca imaginó una situación de esta gravedad. Ahora, su reclamo apunta a que se esclarezca lo ocurrido y que la acusada no vuelva a trabajar en el cuidado de personas mayores.
















