Un especialista clave en el caso Loan Peña

“Nos comimos un amague, el nene no estaba ahí”

El tribunal presidido por Fermín Ceroleni busca ampliar el debate con testimonios relacionados a las primeras horas tras la desaparición del niño.

El Tribunal Oral Federal de Corrientes convocó a cinco testigos para una nueva audiencia del juicio por la desaparición de Loan Peña. La jornada estuvo centrada en declaraciones sobre las primeras horas de búsqueda, el hallazgo de celulares y la presunta limpieza de la camioneta de Carlos Pérez y Victoria Caillava.

Testigos

Los convocados para la audiencia fueron Jorge Alfredo Delgado, Martín Antonio Robledo, Diego Axel Luque, José Manuel Ojeda y Brisa de los Ángeles Contreras.

La presentación de los cinco testigos se dio luego de varias audiencias protagonizadas por las declaraciones de los imputados. Ahora, el tribunal presidido por Fermín Ceroleni buscó ampliar el debate con distintos elementos relacionados a las primeras horas tras la desaparición del nene de 9 de Julio.

Habla la testigo que vio limpiar la camioneta de Pérez y Caillava (12.20)

Brisa de los Ángeles Contreras es una vecina de 9 de Julio, quien afirmó haber visto el 15 de junio a una persona limpiar la camioneta blanca de Pérez y Caillava.

La joven contó que pasó por la casa de Caillava alrededor de las 14.30. “Yo iba caminando, en ese momento no me llamó la atención, pero la persona estaba limpiando a la altura de una rueda delantera. No pude ver si era una mujer o un hombre”, recordó ante el tribunal.

Cuarto intermedio (11.47)

Declaró el jefe de los Bomberos Voluntarios de 9 de Julio (10.27)

Se presentó ante el tribunal José Manuel Ojeda, jefe de Bomberos Voluntarios. Intervino en los operativos de búsqueda con drones y cámaras térmicas.

Ojeda se enteró de la desaparición por el hermano de Loan, Mariano Peña, quien a las 16.30 fue hasta el cuartel para buscar ayuda. “Luego de pedirle que se calme, crucé a la comisaría, que está a 25 metros, y pregunté qué pasaba, por qué no salían todavía. Mi intención fue apurarlos”, dijo.

Tras cruzar información con el comisario Walter Maciel y tener que apagar el incendio de un galpón, los bomberos llegaron al paraje Algarrobal a las 17.40. “En una curva (antes de llegar a la casa de la abuela del nene) nos cruzamos con Antonio Benítez, quien iba en moto hacia la ruta”.

Carlos Pérez y Victoria Caillava fueron las primeras personas que vieron los bomberos al llegar al lugar. “Estaban parados al lado de su camioneta y les pregunté qué pasó”, contó el testigo.

El jefe de Bomberos también habló de la falsa alarma, difundida en la madrugada del 14 de junio. Según contó, cuando estaban pilotando un dron de búsqueda, alrededor de la 1.30, el policía Mariano “Loro” Duarte salió de adentro del campo y dijo que Loan había aparecido. “Me mostró un estado de WhatsApp que decía que el nene estaba en la casa de su abuela”, resaltó.

Respecto al dron térmico, el bombero aseguró que detectó dos puntos de calor que daban la medida de un nene. “Yo lo verifiqué y en los dos casos fueron terneros”, declaró.

Además, Ojeda también habló de la cantidad de móviles policiales en el lugar de los hechos y el rol del comisario. “No noté nada raro en Maciel, todo lo contrario. Yo estuve al día siguiente con él, charlamos y estaba realmente preocupado, enloquecido como todos por tratar de encontrarlo”, explicó y remarcó: “Durante los días que la causa estuvo en el fuero provincial nosotros seguiamos buscando un nene perdido”.

En esa línea, el jefe de Bomberos defendió a Maciel: “Es imposible desviar una causa solicitando a todo el personal que llamó. Si alguien necesita encubrir algo, sería muy tonto tener 983 uniformados en el lugar”.

Sin embargo, también sostuvo que fueron “engañados porque el nene ese día ya no estaba ahí”. Fue así que destacó: “Nos comimos el amague más grande. Por quién, por qué, para qué, eso ya no sé”.

Más adelante criticó que “se dijeron tantas mentiras” en el caso. Y, de esa manera, las enumeró: “Lo del botín; que teníamos que buscar en el cementerio y en el basural; que se lo comió un yacaré o un puma”. Fue así que, ante la consulta del abogado defensor Martín Leiro, el jefe de Bomberos volvió a ser contundente: “Jamás pudo haber ocurrido un accidente ahí”.

Habló otro vecino de 9 de Julio (10.10)

Diego Axel Luque realizó un rastrillaje a caballo el 14 de junio de 2024. Ese día, le contaron sobre una huella en el barro húmedo que podría haber sido de un niño.

“Fui a caballo con mi primo, Joel Méndez. Después se sumó su padre, quien encontró una huella en el campo, pero yo no la ví”, dijo el testigo.

Brindó testimonio un enfermero (9.40)

Martín Antonio Robledo es un enfermero del hospital “Juan Romero” de 9 de Julio y fue parte del equipo sanitario que llegó a la casa de Catalina Peña el 13 de junio de 2024.

“A las 19 nos organizamos para ir al campo.
Llegamos a las 19.15, ya había oscurecido y reconocí a la señora Caillava, habían varios vehículos. Le preguntamos qué pasó y nos contó que se perdió el nene. La notamos con tos”, relató.

“Después de eso recorrimos el naranjal con el equipo médico, ya era oscuro y volvimos a la casa. En ese momento ya había mucha gente”, dijo sobre las primeras horas. También destacó que regresó al hospital a las 22.15: “Ya estaba de guardia Alicia Axson, no había pacientes en ese momento”.

Luego de esto, el fiscal Carlos Schaefer le marcó una contradicción al testigo e hizo que se leyera su declaración de la primera instancia de agosto de 2024. Ahí, Robledo dijo que a Caillava la notó normal y sin síntomas, pese a que horas después se habría presentado en el hospital por un ataque de tos.

Declaró el testigo que encontró los celulares (9.30)

Habló Jorge Alfredo Delgado, vecino de 9 de Julio, quien halló dos celulares en un cesto de basura cerca de su casa, aproximadamente 10 días después de la desaparición de Loan. Uno estaba encendido y mostraba una imagen vinculada a un supuesto llamado de una enfermera que atendió a Caillava el 13 de junio de 2024.

“Me fui a tirar la basura y escuché que sonaba un teléfono. Me acerqué y encontré una bolsa de maíz, la abrí y estaban los celulares. Los saqué, uno sonó y me apareció la cara de Alicia Axson, una enfermera. Ahí llamé a un amigo gendarme y vinieron con los peritos”, dijo y afirmó que no vió quién los tiró.

Ante la consulta de por qué consideró importante avisar sobre los celulares, el testigo declaró que sabía que la enfermera había atendido a Caillava el día de la desaparición. Además, destacó que el lugar del hallazgo es un basural donde los vecinos de 9 de Julio arrojan sus residuos. “Todos vivimos cerca, Axson vive a media cuadra de mi casa”, explicó.