Roberto Carlos Sotelo, por Zoom desde la Unidad Penal 6, denunció que Nicolás Soria le suministró drogas a cambio de información.
El juicio por la sustracción y el ocultamiento de Loan Peña avanzó este miércoles en Corrientes con la tercera declaración de Nicolás “El Americano” Soria, acusado de entorpecer la investigación y fue protagonista de un careo con el testigo Roberto Carlos Sotelo, quien lo habló por Zoom desde la Unidad Penal 6 de la provincia, donde permanece detenido por violencia de género en un hecho desencadenado, según dijo, por el consumo de drogas que le suministró el foráneo que llegó a Corrientes en el marco de este caso.
Soria volvió a hablar ante el tribunal en una jornada que también contempló testimonios relacionados con su participación en el caso. Según la acusación, durante los primeros días de búsqueda, el imputado habría intentado influir en declaraciones vinculadas con la hipótesis de que la desaparición de Loan fue un supuesto “ajuste narco”.
Así es que también declaró Mónica Sotelo (hermana de Roberto) y Walter Alberto Retamozo, integrante de la Prefectura Naval Argentina, que participó de los operativos encuadrados en el Comando de fuerzas federales. En tanto que la declaración de la periodista de TN Paula Bernini fue reprogramada para el 16 de septiembre.
El Americano cara a cara con un testigo clave
Roberto Carlos Sotelo declaró este miércoles desde la cárcel de San Cayetano, donde cumple prisión por violencia de género, en un hecho atribuído al consumo de sustancias que le habría proporcionado Nicolás Soria, según dijo.
Se trata del hombre de 44 años de edad de la ciudad de Goya que había sido vinculado con la pista narco en el caso Loan y que a cambio de diversas sumas de dinero -entregado en tres oportunidades por $20.000, $30.000 y $40.000- fue manteniendo encuentros con el Americano.
Reconocíó que le daba pistas falsas a Soria, a quien acusó de haberle suministrado, en el último encuentro mantenido en un sector de la ribera goyana, una pastilla de color rosa que, sumada al consumo de cocaína, le generó un estado de aturdimiento que causó que al día siguiente ataque de un piedrazo a su expareja, madre de sus hijos. Ese fue el hecho -dijo- que desencadenó una denuncia por violencia por la que afronta actualmente la prisión.
Sobre ese episodio vivido en la costa del río en Goya es que el Tribunal autorizó un pedido del abogado de Nicolás Soria, Marcelo Ponce, para que se realice un careo con Sotelo por Zoom. Fue un momento de tensión, dominado por la jerarquía dialéctica del Americano, pero que tuvo contundentes frases de Sotelo: “Estás mintiendo”. “Yo te dije para ir a ´pegar´a las piedras en el río y vos consumiste conmigo”, detalló el testigo sobre el último momento de pase de información sobre Loan que resultó ser falsa.

Declaró Mónica Sotelo
Mónica Sotelo fue víctima de un presunto allanamiento ilegal atribuido a Nicolás “El Americano” Soria. El imputado habría exhibido una falsa orden para intimidarla y vincular la desaparición de Loan con el narcotráfico.
El hecho, descripto como una acción conmocionante para la testigo y un hijo suyo de 22 años con discapacidad, ocurrió a instancias de información extraoficial que Soria recolectó en Goya ante la supuesta pista narco: que a Loan lo tenían en un stud donde en otras ocasiones se habría escondido droga.
Así es que la mujer culpó al Americano, no solo de avanzar de modo violento sobre su vivienda, con “un papel” que consideró “falso” y habría simulado ser una orden de llanamiento, sino que también aseguró que el imputado se presentaba como agente “de la DEA”.
En esa acción, además, acusó a Soria de haberle suministrado cocaína y pastilla a un hermano suyo, Roberto Carlos Sotelo, quien había simulado haber tenido información sobre Loan, disponible para el Americano, a cambio de diversas sumas de dinero que le fue entregando en al menos tres encuentros que mantuvieron en Goya.
Declaró “El Americano”
Es la tercera vez que Nicolás Soria declara en el juicio por la desaparición de Loan. En esta nueva audiencia, comenzó a hablar sobre la acusación por suministrarle drogas a Roberto Carlos Sotelo.
El Americano arrancó y buscó aclarar: “Jamás compré o consumí ninguna clase de estupefacientes con Sotelo, que es de lo que se me acusa. A él lo vi en tres oportunidades. La primera fue en su casa entre el 4 y 5 de agosto de 2024, una reunión de 15 minutos”.
“Ellos (Roberto y su hermana Mónica Sotelo) provienen de un clan delictivo relacionado con los estupefacientes. Quedaron grabados en un audio que podría incriminarlos y meses después generaron una contradenuncia hacia mi, para cubrir lo que suponían que era un ilícito”, se defendió Soria.
De acuerdo al relato de El Americano, la primera vez que se vieron fue en la vereda de la casa de Sotelo. “Me presenté, me levanté la remera para mostrar que no tenía armas. Le dije que había pertenecido a una red antitrata. Le expliqué que no era parte de ninguna fuerza y le pregunté si tenía información de Loan. Compramos en un kiosco, intercambiamos contactos y recién lo vi después de una semana”.
“Me citó porque dijo que tenía novedades, esto fue a una cuadra de una estación de servicio de Goya. Se subió a mi auto y me pidió que hablemos en el camino, que estábamos yendo a la casa de la ex mujer de “El Cabeza” López. Sentí una situación de peligrosidad pero tenía ilusión”, contó Soria.
Luego agregó: “Me hizo frenar para comprar cigarrillos, le di cuatro mil pesos para que me trajera una Coca Cola. Se bajó del auto, pasaron 30 minutos, lo llamé y no contestó. Me puse nervioso porque pensé que era una emboscada. Me subí al auto, giré en la esquina y me di cuenta que no había ningún kiosco. Le pregunté a una señora si ese era el barrio de la mujer de López, me lo negaron y volví a mi hotel”.
Según contó Soria, el 27 de agosto se volvieron a encontrar. “Yo buscaba una prueba de vida, o sino iba a desistir de la hipótesis que tenía. En ese momento ya había salido en los medios de comunicación, ya se hablaba de `El Americano`, que era agente de la CIA, del FBI y todos esos inventos”. Por ese motivo, el imputado mencionó que sintió riesgo de tener otro encuentro.
“Ese día me mandó muchos mensajes insistentes para encontrarnos”. El Americano declaró que Soleto lo volvió a citar cerca de la YPF de Goya: “Cuando se sube al auto, yo decido grabar la conversación con mi teléfono en el bolsillo. Él estaba demasiado alterado, me dijo que me estaba buscando un abogado”.
Luego Soria contó la sugerencia que le dio Sotelo: “Escuchame: te están buscando, se juntaron en la casa de mi hermana, quieren saber de dónde sacas la plata. Yo te recomiendo que te afeites, cambies el auto y te vayas de Corrientes”.
En ese punto de la declaración ante el tribunal, Soria remarcó que luego se enteró por la prensa que Sotelo dijo que él le había suministrado pastillas, que le hicieron perder el dominio de sus actos durante la conversación grabada.
Soria siguió y relató que la charla continuó a orillas del río. “Cuando vi donde íbamos a hablar pensé que me podían pegar un tiro. Nos sentamos y, en el minuto 4.28 de mi grabación, él dice dónde está Loan. Me dio cinco o seis detalles específicos”. De acuerdo a esta versión, le preguntó tres veces por la misma información y Sotelo se sintió perseguido: “Me palpó para ver si tenía micrófonos”.
“Me dijo que Loan estaba en un campo que daba en una esquina a la Ruta 12, en el paraje Las Carolinas. Que tenía una doble tranquera, había árboles de eucaliptos secos y que estaba al lado de una laguna. Esto lo repitió en tres oportunidades y la grabación siguió aproximadamente 45 minutos”, argumentó Soria para desacreditar la versión de que Sotelo estaba sin control de sus sentidos.
Además, Soria contó que Sotelo le dijo que estaba cansado de su tipo de vida y que quería irse de Corrientes. “En un momento ya hacia frio, le presté un buzo negro, nos subimos al auto y lo llevé al mismo lugar de donde lo busqué. Le dije: `Acordate que si yo encuentro a Loan se lo devuelvo a la familia y me voy. Cuidate y no te dejes comprar`. Me despedí y nunca más lo ví”, recordó.
De esta manera, el imputado pasó a hablar del momento en el que Sotelo lo acusó ante los medios. “El 1 de septiembre hizo una entrevista y mostró mi buzo negro. Esto fue subido y luego eliminado, pero gracias a Dios el El Litoral también publicó la nota. Él declaró: `Yo le mentí al falso yanki cuando me pedía información sobre Loan, le sacaba plata para mi droga y mi vino, le chamuyaba, nosotros no sabemos nada de la familia del nene y de su secuestro o paradero`”
Fue en esa línea que Soria apuntó contra la investigación: “Cuento esto porque podría haber quedado como una nota periodística, pero el tribunal de primera instancia, a cargo de la jueza Pozzer Penzo, tomó esta entrevista como valoración y la incluyó en el procesamiento por el suministro de drogas”.
“Niego rotundamente haberle suministrado estupefacientes y es imposible que una persona con tantos detalles grabados en audio haya perdido sus sentidos”, dijo y terminó su declaración.
















